Si el viento azota tu ventana, es, seguramente, porque tiene algo que decirte.
Nuestra reacción es siempre la misma; en cambio de dejarle pasar, ponemos más barreras.
Me he dado cuenta al escuchar la tormenta, porque, ¿sabéis?, me ha hablado.
Tendemos a ignorar lo que nos rodea, lo más simple, las pequeñas alegrías.
Tendemos a rebuscar sonrisas, cuando las más bonitas son todas puras, cristalinas.
Así que, ¿porqué no disfrutar de los frutos de la vida?
Beatus ille... Feliz aquel...
Feliz aquel que aprecia el pan de cada día, los pequeños gestos, cada sonrisa, cada risa, cada mirada, cada caricia.
Si te ofrecen la mano, cógela. Sino, inténtalo mañana.
Sun~
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Así debería pensar todo el mundo ^^, pero por desgracia hay gente que o no ven la solución o no quieren verla.
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